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Mostrando entradas de 2012

Las Horas

Mirar caminando al reloj tan despacio como si no quisiera llegar a su destino.
La una y recuerdo una persona, alguien en mi pasado,
que como los segundos se convirtió en pasado, se transformó en ayer.

Las dos y somos dos juntos aquella tarde, rodeados de lluvia,
que como el agua, se escapó de nuestras manos y se marchó al olvido.

Las tres y son tres los besos que nos dimos antes de enredarnos para siempre, uno en el tiempo del otro,
que se pierde en el viento como tu aliento mientras me hablas.

Las cuatro y ahora son cuatro las velas que te rodean,
las que ahora me acompañan y las que te dicen adiós en medio de la noche perenne.

Las cinco y sigo allí, pensando en que en el futuro ya no existirás,
que nuestro tiempo juntos no resultó ser más que el fragmento de una ilusión hecha momento.

Las seis y el sol nace de nuevo, vuelve a aparecer por el horizonte
pero tú ya no estás allí para ver otro amanecer. Y sin ti, otro día más pierde su sentido.

Placebo

Una mirada que convierto en un suspiro
y una sonrisa tuya que hace hervir mi sangre.
Una caricia transformada en escalofrío.
Estando junto a ti estoy completo.

Tu silueta recortada en el tiempo.
Un instante que convierto en un recuerdo,
en un momento al que puedo regresar cuando quiera,
en un fragmento de realidad en el que puedo vivir fragmentado
y no compartir con nadie más, nunca más.

Realidad convertida en memorias,
memoria convertida en realidad.
Como los ríos que en sus aguas llevan el secreto para calmar la sed,
así mi mente encierra el secreto para ser feliz.

Un instante recordándote,
me traslado al pasado donde todo es real.
Un placebo para soportar esta vida en la distancia.
Un engaño para soportar la rutina de mis días,
donde los sueños se han convertido en días grises
y tu sonrisa solo está allí, en el pasado,
perdida entre la bruma de la amnesia.
Un lugar al que ya no puedo viajar más.
Solo puedo rogar para que tu sonrisa esté allí, brillando en mi futuro.


Sin poder describirte

Cómo poder describirte tan solo con palabras.
Cómo intentar poder plasmar en una frase toda tu belleza.
Como intentar encerrar a la luna en una lágrima
o tratar de describir una puesta de sol tomado de tu mano.

Cómo poder decir que tu voz enamora querubines
y que tus ojos fulminan en la turbia tormenta de tu mirada.
Cómo poder describir tu sonrisa que condena almas
y tus cabellos que son hilos de los que está tejida la noche.

Imposible definir tu ondulante cuerpo
que a lo lejos se presenta como una estrella titilante
y en la cercanía es un imponente sol,
abrasivo, absoluto, hechizante.

No puedo encontrar palabras para decirte lo que siento,
como tampoco soy capaz de describirte.
Como si la lluvia tratara de describir al sol
y al verle produjera el más hermoso arcoiris.

Tú, mi sueño

Si sueño contigo esta noche es quizás para no olvidarme de ti.
Para mantener tu presencia viva en mi universo,
para recordar tu preciosa voz que enamora ruiseñores.

Si sueño contigo esta noche
es porque quizás tus ojos me mantienen hechizado
y mis pensamientos siguen enredados en tus oscuros cabellos.
Atrapados, incapaces de escapar.

Si sueño contigo esta noche
tal vez sea porque el frío me recuerda tu calidez
y lo lejos que nuestros caminos se encuentran, el uno del otro.
Un deseo de poder verte pronto y disfrutar de tu presencia.

Sueño contigo esta noche y no me siento solo
y tengo la esperanza de verte en el futuro. De sentir tu calidez, tu voz, tus cabellos, de coincidir nuevamente contigo una vez más.
Quizás sueño contigo esta noche
solo porque es la única forma de verte. 
De sentirte, como si estuvieras aquí, de inundar mis sentidos con tu existencia.
Déjame seguir soñando...

"Olvídame"

Él, recorriendo los rincones del pasado,
aquellos salones lúgubres donde había sido feliz,
escondiéndose del aún más lúgubre presente.

Ya todo era diferente,
las flores marchitas adornaban la mesa
y el sol gris se filtraba por los sucios ventanales.
La silueta de un pasado recortada contra la luz.

Un reloj muerto,
donde el tiempo dejó de correr hace mucho.
Él, recordando los caminos que había recorrido con ella,
recreando una y otra vez aquellos momentos inolvidables,
soñando con que todo volviera a ser como antes.

Todo opaco, todo muerto.
Solo el viento se animaba a entrar a esos recuerdos,
solo él era capaz de remover el polvo que encerraban los instantes
y de hacer música con las rendijas ya olvidadas.
Los recuerdos brillantes ocultos bajo las cenizas de las ilusiones muertas.

"Olvídame" decía ese instante sin cesar.
Pretencioso, el hombre esperaba encontrar refugio a su presente,
de buscar una razón para continuar su lucha.
Lloró, sin esperanza alguna en aquel rincón de su pasado,
en aquel l…

Pasado

Cómo olvidar aquello que es de carne y hueso en mi pasado, aquello que respiró y me miró a los ojos,
aquello que arrancó de mí lágrimas y alegrías
y que envolvió mi ser en pasión abrasadora.

Como la luna viviendo a través de la noche,
como querer olvidar al sol a mediodía.
Así son mis recuerdos y mi memoria,
un montón de existencia convertida en melodía,
un montón de vivencias convertidas en sensaciones.

Cuánto de lo que creo recordar fue cierto
y cuánto son ideas que ocurrieron solo en mi cabeza.
Como si ahora las unas fueran diferentes de las otras,
como comparar dos gotas de agua con certeza.

En el pasado todo es igual,
es solo una imagen del ayer.
Una escena convertida en piedra por la medusa que recorre mi mente.

Muchos existen solo en aquellos fragmentos,
convertidos en una voz y en una imagen.
Nadie se ha marchado de mi lado,
todos siguen aquí, conmigo.

Hereje

Hoy, con muchas ganas de estar cerca de ti.
Pensando en tus cabellos que son el río de la noche
Y en tus ojos, como pozos donde las almas se ahogan,
donde se pierden para siempre.

Hoy, con muchas ganas de condenar mi alma por tu sonrisa
y de morir en la hoguera por acariciar tu piel.
Hoy me he permitido soñar con un beso tuyo
pero en el sueño terminaba encadenado a las sombras después.

Eres esa tentación que terminará condenándome.
Eres ese pensamiento que hace que mi mente se altere,
que mi sangre hierva, que mi piel se erice.
Eres todo por lo que valdría la pena condenarse.

Podría soportar el exilio del paraíso
y que las puertas del cielo se cerraran para mí eternamente.
Siempre que pueda vivir en tus ojos,
siempre que pueda vivir en tu recuerdo.

Disjuntos

Nuestras vidas siguen, continúan su camino.
Remotas la una de la otra, como si nunca se hubieran cruzado,
como si nuestra existencia no fuera más que un capricho,
como si la tempestad esperara detrás del arcoíris,
como si el corazón latiera una última vez...

Somos dos piezas de un ajedrez,
no sé en qué momento nos encontraremos cerca de nuevo.
Somos cartas de la misma baraja,
no sé cuándo estaremos al mismo tiempo en juego.
No sé si estaremos en manos distintas
o si alguna vez, en medio de la baraja, coincidamos.

Somos como dos gotas,
tú, como el perfume, llevada por el viento,
impregnando con tu aroma al universo.
Yo, como una gota de tinta en un papel,
pudiendo ser solo una mancha sin sentido
o siendo una palabra que cambie tu mundo.

No sé si fue una coincidencia conocernos
o si fue capricho del mundo el hacerlo.
Poner un par de piezas de ajedrez frente a frente,
jugar un par de cartas al mismo tiempo.
No sé si soy la nube de tinta amenazando con inundarlo todo
o si eres la nube de perfume impregnando co…

Alquimia

Tu voz es la melodía que me arrastra a lo profundo del océano
y tu cabello como las olas, que ondulando con el viento se mecen.
Cristalino, tu cuerpo me envuelve,
me llena, me aprisiona
y no me deja escapar jamás.

Tus labios son el fuego que abrasa todo al tocarlo,
tu piel enciende mis deseos y amenaza con quemarlo todo.
Puedo sentir tu calor al acercarme.
Hipnotizado, decido incinerarme.

Tu alma es el aire refrescando mis días.
Es el viento tranquilizando mis noches,
es tu aliento alegrando mi existencia.

Tu voluntad, dura roca
y tu tiempo, como arena que se escapa de entre mis manos.

Eres todo de lo que está hecho mi universo.


Para que te acuerdes de mí

Te regalo una rosa para que seas feliz.
Te regalo una tarde lluviosa para que refresque tu alma.
Te regalo una sonrisa para que sonrías,
para darte ánimos cuando las cosas no salen como deberían.

Te regalo un día soleado para que todo se ilumine a tu alrededor,
te regalo un soplo de viento para que se lleve tus penas.
Te regalo un abrazo para que sepas que no estás sola
y que siempre queda un camino por delante.

Te regalo una noche estrellada,
que con cada lucero tu futuro sea más brillante.
Te regalo un día precioso para que te acuerdes de mí.

Mil Noches

Hace mucho tiempo que no dejo de pensar en ti.
Recuerdo tus cabellos dorados como el trigo,
recuerdo lo blanco de tu piel
y anhelo mucho estar contigo
apreciando tus hermosos ojos miel.

Hace un año más otro que no te veo,
hace mil noches que no puedo apreciarte.
Te recuerdo como eras hace una eternidad
y a pesar de todo me ha sido imposible olvidarte,
he sido incapaz de borrarte de mi mente, beldad.

Pasará un año más otro o un siglo igual,
ya nunca más podré reconocerte.
Habrás cambiado con el tiempo y yo,
también se habrá alterado tu recuerdo en mi mente
y seremos otros como lo somos hoy.



Conjuro

Escribo con estelas de estrellas este conjuro,
es la noche perfecta.
La luna reflejada sobre el océano,
como tus ojos han reflejado mis sueños.

Todo está listo esta noche,
los vientos me traen hechizos que no conozco
y el mar me susurra palabras que no entiendo,
conjura los elementos, los hace uno.

Una noche para pedir un deseo, es la noche perfecta.
Anotado en un papel con improvisadas letras,
con palabras hiladas con cabellos de la luna.
Un deseo encerrado en su crisálida
queriendo escapar y batir sus alas.

Un anhelo plasmado en mi mente, cierro los ojos e imagino verte,
sentirte cerca, percibirte.
En un momento llegando junto a mí,
compartiendo un instante en medio del infinito.
Es la noche perfecta. Un deseo que espero que se haga realidad.

Procrastinación

Incompleto,
el tiempo sangrando.
Los segundos derramados
perdiéndose en las fracturas del pasado.

El presente convertido en cenizas
y el ayer como el fuego que amenaza con destruirlo todo,
incluso al futuro.

Las agujas del reloj afiladas,
destrozan todo a su paso.
Destruyen ilusiones y esperanza,
acaban con sueños y también con decepciones.

Los minutos que nos quedan, convertidos en néctar,
el sabor del tiempo, delicioso e impredecible.
Aquel sabor en mi boca a incertidumbre
y a algo que no me gustaría nunca más...
Procrastinación.

Te Propongo

Te propongo
que tomes mi mano y escapemos juntos al futuro,
nos escondamos entre la incertidumbre del mañana
y nos cobijemos con las ilusiones y sueños.
Pidamos un deseo por cada estrella esta noche
y por cada beso que nos demos.

Te propongo
que me abraces muy fuerte y nos confundamos en uno
y dejemos que el sol en el cielo nos espíe.
Que nos descubra huyendo de desilusiones y decepciones.
Contemos los suspiros que dejamos que se lleve el viento
y las ovejas flotando en forma de nubes en el cielo.

Cada vez que pidas un deseo
cierra los ojos y piensa en mí,
que quizás nos volveremos a ver pronto.
Tal vez la próxima vez que abra los ojos
pueda verte frente a mí, tomando mi mano, escapando hacia el futuro.

Dormida

Pienso que ahora estarás dormida.
Soñando con mundos irreales,
viajando por cielos llenos de estrellas de caramelo
y un océano de colores esperándote abajo.

Dormida,
en medio de incontables sitios fantásticos,
viviendo aventuras increíbles
con un sinfín de criaturas asombrosas.

Igual solo puedo imaginarte dormida,
con una sonrisa dibujada en tu rostro
y con tu cabello esparcido por la almohada,
como un fragmento de noche que se estrelló en medio del instante.

Dormida, soñando con el futuro,
con la esperanza...
Yo aquí sigo despierto sin saber en qué soñar,
pero pensando en ti.
Dulces sueños.

Una Revolución

Quiero una revolución
con lápices en vez de lanzas,
con bolitas de papel en vez de balas,
con sonrisas en vez de llanto,
con carcajadas en vez de lágrimas.

Quiero una revolución
donde todo pensamiento sea respetado,
sin patrias ni dioses ni banderas
y con todas por igual.

Quiero una revolución
donde el otro exista y sea igual,
sin importar a qué dedica su vida, su fe y su esperanza.
Donde seamos conscientes de que, al final,
solo nos tenemos a nosotros mismos para seguir adelante.

Quiero una revolución donde tú estés a mi lado
y donde los dos nos ayudemos a ser mejores.
Donde tus sueños y los míos sean posibles
y donde todos miremos alegremente al futuro.


Espectro

Eres un recuerdo que se esconde entre los pliegues del pasado,
huyendo, como si temiera ser alcanzado.
Escondiéndose, como si no quisiera ser encontrado.

Un recuerdo... Tu rostro, tus ojos, tu cabello.
Tu imagen vista a través del agua del pozo del ayer
donde todo se distorsiona, se confunde.

Quisiera recordarte completamente,
quisiera revivir nuestros momentos juntos,
el viento jugueteando con tu pelo,
la luna reflejada en tus ojos.

Eres un recuerdo, el reflejo a través de un espejo opaco,
eres un espectro que sigue vagando por mi mente.
Tanto tiempo sin verte, sin estar frente a frente,
sin contemplar tu sonrisa.
Tanto tiempo sin sentir que sigues existiendo.

Quisiera verte pronto
pero tendré que conformarme con el espectro que habita entre los pliegues del pasado.

A Mateo

Allí estuviste,
esperando tu momento para acompañarnos...
Nos hiciste esperar mucho,
nos hiciste pensarte durante muchas noches
y extrañarte en los días fríos
y soñarte en los días cálidos.

De repente apareciste
e iluminaste aquel octubre en nuestras vidas.
Un día, nuestras ilusiones se materializaron
y apareciste tú.
Nuestras oraciones se hicieron carne,
nuestros anhelos se volvieron sonrisas...
Tus sonrisas.

Los colores tomaron un nuevo significado,
los días, los meses, las noches.
Todo fue distinto cuando apareciste,
como el génesis de un sueño.

En un instante, lo frágil nos hizo fuertes y la grandeza del universo tuvo un nombre... Mateo.


A través de la lluvia

A través de la lluvia pude ver una silueta,
un recuerdo de ayer, cuando caminábamos bajo la lluvia.
Tus cabellos mojados y tu sonrisa,
aquel faro en medio de aquella tarde opaca,
aquel brillo en medio del gris.

No importaba nada,
la lluvia nos cubría, nos empapaba.
Y dejábamos que el momento nos invadiera, nos inundara.
Un instante, como una gota de lluvia.

Llueve de nuevo, pero estoy solo.
El gris lo cubre todo,
como si unos muros cubrieran el cielo.
Solo, en medio de la lluvia.
Solo, como un arcoiris tiritando en la noche,
los sueños convertidos en nubes negras
y las ilusiones en relámpagos agitados por el viento.

Solo queda el frío
y la muerte envuelta en su capa de nubes negras.

Libre

Rotas las cadenas, libre el reo.
Sueños vagando afuera,
otra oportunidad rondando las esquinas de la vida.

Libre, al fin.
Lejana la pesadilla del encierro.
Lejano aquel susurro en medio de la noche,
la zozobra del mañana.

Libre como nunca,
respirando el mismo aire
y viviendo el mismo mundo.

Planto cara al futuro con optimismo,
los grilletes y las cadenas quedaron atrás.
Una oportunidad para las cosas inconclusas,
para las cosas que no habían podido ser.
Nuevamente soy libre.


Paisaje

Sueño contigo en las noches
y arrojo un suspiro a las tardes de lluvia,
pensando en qué harás,
pensando dónde estarás.

Tras el velo oscuro de la noche vislumbro
tus ojos en la inmensidad, como dos estrellas.
El viento arrastra tu voz entre susurros
y tu sonrisa en forma de luna, brillante y lejana.

Tus cabellos como nubes moviéndose con el viento,
arrastrando el olor de las rosas y de la primavera
y en el horizonte las montañas recortando el cielo,
los relieves de tu geografía.



Tu Recuerdo

Tu recuerdo se fue convirtiendo en niebla.
Con el tiempo se hizo borroso, fantasmal.
Tu voz se fue perdiendo de mi mente,
ahora no recuerdo cómo hablabas ayer.

Tu rostro se convirtió en cenizas,
y nuestras noches en olvido.
Ya no recuerdo cuándo fue la última vez,
ni recuerdo nuestro último atardecer.

Tus besos se convirtieron en lluvia,
lluvia que se resbaló por mi piel y se marchó muy lejos.
Nuestro futuro juntos se convirtió en pasado
y los proyectos en un sueño del que despertamos.
Una pesadilla que terminó
cuando el tiempo nos dijo que el mundo había cambiado.

Ahora camino solo por la ruta
y no hay regreso al ayer.

A la deriva

Vamos sin norte, sin ruta trazada. Navegamos sin sentido, sin punto de llegada, sabiendo de antemano que nuestro destino es el naufragio.
Nuestra brújula está arruinada,  las estrellas no nos guían. A babor, los sueños convertidos en esperanzas. A estribor, los deseos hechos sufrimiento.
El sol se asoma a burlarse de nosotros durante el día y en la noche, la luna se sienta a contemplarnos con tristeza. Las nubes derraman sus lágrimas sobre nuestro navío. Las estrellas cuentan nuestras noches en vela.
Las olas golpean mi embarcación, amenazan con volcarla, con arrastrar mi mundo hacia el abismo, hacia las profundidades absolutas.
Demasiado tiempo a la deriva, el timón lleva mucho tiempo estropeado. A lo lejos puedo ver tierra firme pero es tan distante que no podremos alcanzarla.

Tú, el viento, el sol y yo

Los dos bajo este árbol, una tarde. Yo, contando tus cabellos y tú, tú tan silenciosa como siempre, suspirando con los ángeles.
El universo entero reposando bajo los árboles, solo el sol en la cúspide nos acompaña, jugando a filtrarse entre las hojas, jugando a pintarse en tu piel desnuda.
Esa tarde, con el sol como testigo de nuestro encuentro, reflejando sus rayos en tus ojos y solo el viento sonando en la distancia. solo tú, el viento, el sol y yo.
Un suspiro jugando a convertirse en brisa para poder escapar de nuestra pasión. Embriagados por la dicha y el placer, nosotros, testigos de aquella tarde, donde solo estábamos tú, el viento, el sol y yo.


Te mentiría

Te mentiría si te digo que a veces no sueño con tu voz, con ese sonido de querubines mezclado con sensualidad. Si no te dijera que a veces veo tus ojos en mis sueños, como aquel lugar donde quisiera encontrarme encerrado para siempre.
Te mentiría si dijera que no suspiro por tus cabellos, por aquella marea oscura, brillante y salvaje que desciende sobre tus hombros como una caída de agua. Que se mece, arrullada por el viento, que se mece por el coro de ángeles, que desde el cielo te cuidan.
Te mentiría si no dijera que al ver tus labios deseo un beso de ellos que perdure por siempre, que se tatue en mi piel eternamente y que su fragancia me acompañe hasta el fin de mis días.
Si, te mentiría y no puedo dejar de mentirte porque solo le queda la mentira a este mundo, porque solo queda la promesa de un futuro donde no sé si estarás presente aquí, conmigo. Si, te mentiría.

De repente

Así, como cuando alguien pierde el hilo de la conversación y su vida empieza a deshilarse. Como cuando te despiertas bruscamente de un sueño para encontrarte cayendo irremediablemente en otro.
Como cuando la primera gota cae sobre tu cabeza y es el génesis de la tempestad. Como cuando la primera hoja cae y anuncia el inicio del otoño.
Así como cuando la primera lágrima anuncia el llanto o como cuando las nubes oscuras se desvanecen mostrando al arcoíris. Como cuando el primer cabello blanco aparece... Así, tan de repente en mi mundo,  apareciste tú.


Hombre de Cartón

De cartón mi corazón es. Se moja y se daña aún más.
No se sienten los latidos, solo el viento.
Mis ojos no lloran, están secos.

Pueden escribir sobre mi piel
pero luego todo se borra sin mucho esfuerzo.
No sueño, todo es papel.

Me alimento de tinta y de gis,
mis heridas las curo con celofán.
No hay dolor allí, donde se rompe.

Atardeceres de carboncillo me acompañan.
Pensando que pude ser algo más
pero solo un hombre de cartón soy.

Pesadilla

Aves con plumas de algodón
en fuego.
Cielos anaranjados y oscuros,
como un atardecer eterno.

Sobre las arenas de ceniza contemplo,
bajo mi mirada perpleja, tu rostro de mármol
esculpido por el lado de la montaña que no puedo ver.

La lluvia inicia con lágrimas cayendo del cielo.
Comienza, como comienza el llanto,
con un murmullo convertido en excusa,
como un sollozo esculpido sobre el viento.
El huracán inicia como un suspiro,
inicia, como inicia un recuerdo en la distancia,
como el aire que se marcha para no volver.

Sueños de arena,
esos son los que no quiero.
Sueños edificados, hermosos e imponentes
pero que las olas arrastran y demuelen,
que cenizas sumergen y sofocan,
que los truenos aturden y enmudecen.

Sueños que se convierten en viento
y desaparecen por el horizonte.


Dime

Dime que te regale el mundo 
y te daré mi universo.  Dime que sueñe contigo 
y te entregaré mis noches.  Dime que te regale una sonrisa 
y te daré mis alegrías. Dime que te escriba algo 
y llenaré al mundo con palabras para ti.  Dime que te regale la luna 
y te haré un collar con las estrellas.  Dime que tome tu mano 
y no te soltaré jamás.

Lágrimas al Viento

Las lágrimas al viento,
como tu voz, como tus palabras, como tu mirada.
Y las huellas que he recorrido un montón de veces antes,
el fango por el que me arrastro después.

Sobre los caminos las huellas se cruzan,
me confunden y me desorientan.
Y al lado del camino, una silueta,
entre el paisaje arrasado por mis decisiones.

Llueven los segundos inundando el tiempo,
arrasan el presente y ahogan el pasado.
No hay tiempo... Ni ahora, ni antes, ni nunca.
No hay recuerdos, ni habrá sueños.

Las ilusiones cayeron de mis manos,
se rompieron, frágiles, como son.
Veo mi reflejo en los trozos esparcidos.
Veo mi reflejo en tus lágrimas de tinta.

Mis lágrimas al viento,
mi voz, mis palabras, mi mirada.
Y las huellas sobre el camino que he transitado tantas veces antes...

Desafío

Salta muy alto,
alcanza las estrellas.
El silbato marca el génesis de la batalla.
Tus guerreros buscan la gloria,
tus hermanos se unen a la lucha.


Todos buscan la preciada esfera,
le buscan para abandonarle en su nido,
le sueñan reposando sobre el aro,
le desean irrumpiendo en el anillo.


Los rivales no se dejarán vencer tan fácilmente,
dejarán su alma en el campo igual que los tuyos.
Cuerpos al contacto en la batalla,
sudor y lágrimas atestiguan su destino.


Los minutos también son el enemigo
o quizás un aliado en quien confiar.
El marcador continúa su constante cambio,
el silbato concluye la lucha sin importar el resultado,
sin importar el ganador. ¿Quién será?


Como Una Sombra

Como una sombra,
intocable, inalterable,
así es tu mirada en las noches.
Una llamarada resplandece frente a mí,
me deslumbra.
Y aparece tu rostro, delante mío,
como si fuera mi porvenir,
como si fuera mi destino.
Ahora, uno frente al otro,
respiro tu mismo aire,
tu aliento lo convierto en un suspiro.
Escucho los latidos de tu corazón
y llegan a mi mente convertidos
en la más maravillosa de las sinfonías.
Tus labios me invitan a besarlos,
a convertir tus besos en mi fuego,
tu calor en mi esperanza.
En un segundo
tus deslumbrantes cabellos
me dejan mudo
y tus ojos me hipnotizan y me atraen.
Estoy perdido...


La Larga Espera

Mientras escribía la última carta,
el viento silbaba a través de mi ventana,
un escalofrío recorriendo mi espalda.
La hoz asomándose desde afuera, rasgando las cortinas.
Los últimos minutos, la larga espera.

No hubo otoño más largo,
que aquel que vio despertar a la primavera.
Mientras la última carta nacía,
mis manos presurosas le daban forma.
Luego, un libro jugando a ser una margarita,
despedazado a mis pies.

No hubo sueño más largo,
que aquel del cual jamás despertarás.
El frío entraba por la ventana,
las hojas en el suelo esparcidas se agitaban.
Allí, un perro jugando a ser un guardián
se escondía bajo la cama, donde reposaban todos mis sueños.

No hubo atardecer más largo
que aquel que nunca vio su final.
Un último atardecer,
mientras mis manos escribían con prisa,
mientras la hoz se enredaba con la cortina,
mientras los sueños se hacían jirones en medio del insomnio,
en medio de la noche eterna que había llegado.

No hubo vida más larga
que aquella que lleva mucho tiempo sin razón…

Si...

Si te animas,
prometo despertarte con un beso todos los días de vida que me quedan,
prometo soñar contigo al menos una vez cada noche.
Prometo pedirte un beso cada vez que te tenga frente a mí.

Si me lo permites,
espero poder contar todas las noches que estés conmigo
y preguntarle al viento cómo estás si andas lejos
y pedir que vuelvas pronto con cada estrella fugaz.

Si lo quieres,
escribiré tu nombre en el cielo con las estrellas
y pintaré el paisaje con los colores de mi alma,
colgaré la luna sobre lo más alto
para que ilumine tus sueños y tus noches.


La Noche

La noche,
toda llena de susurros y caricias,
iluminados por la luna coronada de estrellas.
Bajo el manto de los árboles los colores agonizan.
Entrelazados, piel con piel.
Suave piel que roza con la mia.
Un cuerpo ardiente que me brinda su calor,
en esta noche donde las ánimas se asoman por la ventana,
en esta noche llena de susurros y de hojas al viento,
en esta noche cargada de sensualidad y de sueños en pétalos de rosa.
Esta noche que nos pertenece por completo,
la que solo compartimos con el viento que llevó tus gemidos,
arrastró nuestros sueños y los convirtió en esta noche.

Motivos nos faltaban y sin embargo allí estábamos,
entrelazados como si no hubiera mañana en nuestras vidas,
como si todo lo que apareciera ante nosotros fuera esta noche,
una noche llena de calor.
Y los árboles, en forma de sombra atraviesan la ventana,
y nuestras caricias atravesando nuestra voluntad.

La noche, cómplice, es tan culpable como nosotros.
Nos tentó con su cobijo de sombras,
nos protegió bajo su …