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Mostrando entradas de marzo, 2013

Una larga tarde

Una tarde
de ideas vacías,
de sueños guardados
en el escaparate de lo pendiente.

Reloj de arena,
un desierto encerrado.
El tiempo muerto
y los granos mudos entre los instantes.

El sol colgante
perdido entre el azul,
envuelto en el viento,
llevando los ecos de historias pasadas.
Suspira el presente,
un frío en los huesos
y los recuerdos
arañando las paredes del ayer.

Parpadeo
y todo sigue quieto.
Una larga tarde
dilatada entre mis pupilas,
amenazando en convertirse en el resto de mi vida.
El reloj sigue su curso,
cuento los segundos
convertidos en fragmentos del infinito.

Decirte adiós

Decirte adiós fue lo más terrible que ha pasado.
verte una última vez ha sido el final,
el infarto a este corazón moribundo.

Cerrar mis ojos y no verte más fue espantoso.
Al ver que ya no estabas, los colores se habían ido.
Los sueños se habían convertido en viento
y se habían ido lejos,
muy lejos.

Allí donde me quedé cuando te fuiste,
del suelo no brotó jamás algo.
Las semillas encontraban en aquel sitio su tumba,
como mis pulmones, que soltaron el último suspiro
y no suspiraron nunca más.

Allí, donde quedé,
se plasmó mi sombra sobre el suelo,
marcada por mis lágrimas que la convirtieron en mancha.

Allí, donde me dijiste adiós
quedó mi cadáver en pie,
fingiendo estar vivo,
fingiendo seguir respirando,
seguir viviendo.
No sé cuánto más pueda fingir.

Ciego

Doy dos pasos en la oscuridad,
me pierdo entre los sonidos de las sombras
y el latido de un corazón lejano.
Entre los rastros de ecos arrastrados hasta hoy.

La incertidumbre de las horas,
de los días sin luz ni oscuridad,
de las voces sin rostro delante de la cortina del hoy.
Ciego, en medio de un suspiro infinito.

No puedo ver sobre lo que camino
ni lo que espera a mi existencia delante de mis pasos.
Solo puedo seguir caminando
y no quedarme solo, en medio de la oscura duda,
refugiado del futuro y de sus dádivas,
dentro de las que también está mi muerte
como un trofeo sin esperanza.
No hay inmortalidad en mis letras,
solo un eco que espero que viaje más allá de la cortina del presente.