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Mostrando entradas de septiembre, 2011

Cayendo

Cayendo, cayendo. Nada bajo mis pies.
Un nudo en mi garganta,
mi estómago flotando.

Vacío alrededor de mí,
cayendo cada vez más rápido.
Nada bajo mis ser, nada bajo mis pies.

Un segundo convertido en una eternidad,
Todos los sonidos son uno y son nada,
se convierten en viento.

Nada para sostenerse,
mis manos se aferran al aire.
cayendo, cayendo.

Mi ser no vuela, solamente cae.
Solo desciende cada vez más profundo,
cayendo, cayendo.

Amigo

Un día se marchita la última hoja de nuestro árbol,
desnudo enfrenta el duro invierno.
Las ilusiones encerradas en la dura corteza
y el corazón frío en tinieblas interiores.

Un día nuestro último sueño se cumple
o irremediablemente fracasa.
Nuestros pies dan el último paso
sin importar que sea o no el final del camino.

Un día el último pétalo cae de la rosa,
moribunda deja de ser bella, deja de existir.
La última lágrima brota de nuestros ojos
sin importar que sea de alegría o de tristeza.

Un día, yo dejaré de respirar
y todo lo que haya sido dejará de ser.
Todo se esfumará, menos lo que he compartido.
Lo que tú y yo compartimos en el pasado.

A ti, mi cercano amigo, gracias
por compartir tu existencia conmigo.
Por escuchar mi voz cuando necesitaba hablar,
por ofrecerme tu consejo cuando requería de él.

Cuando se marchite la última hoja de nuestro árbol
un corazón cálido habitará en su corteza.
Cuando nuestros pies den el último paso
será del camino que recorrimos, amigo mío.


Si fueras...

Si tus ojos fueran dos estrellas
atravesaría el espacio para alcanzarlos.
Si ellos fueran dos perlas
me sumergiría en lo más profundo de los océanos para hallarlos.
Si tu sonrisa fuera un tesoro
me covertiría en pirata para robarla, surcando los mares.
Si fuera una corona
me convertiría en un rey para obtenerla, conquistando reinos.
Si tu cuerpo fuera un valle
lo recorrería por completo sin mapas ni brújula.
Me perdería por sus senderos,
por las montañas, los descensos,
andaría sin rumbo.
Me perdería entre tus aguas,
me perdería para siempre.
Si fueras lluvia
saldría a dejarme invadir por tu presencia.
Si fueras la noche
te exploraría en medio de mi insomnio, en medio de mis horas en vela.

Cenizas

Solo queda esto de mi vida,
solo la ceniza de mi mundo anterior.
Solo el sueño de un mejor futuro
que se fue hasta un mundo superior
y regresó vuelto carbón puro.

Nada me espera en el mundo destrozado,
la luz de tus ojos desintegró mi alma.
Lo que creí encontrar en ti fue una ilusión,
un sueño de lo que quería que fuera mi calma
y terminó siendo el comienzo de mi destrucción.

Las cenizas fueron el más puro fuego,
consumiendo el mundo a nuestro alrededor.
Hoy no queda más que el silencio humeante,
un mundo lleno de pena y de dolor
donde la muerte se convierte en mi amante.

Las cenizas ascienden como una columna,
una torre que me recuerda mi error.
El hecho de creer que me querías,
el sueño muerto en el futuro traidor
donde mis propias cenizas ascienden vacías.