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Cuando los hombres ciegos nos guían
y los textos escritos rigen nuestra existencia,
cuando las ideas nos separan
y las respuestas nos limitan.
Cuando el mundo
no era lo que pensabas
y la libertad
solo es una palabra bonita
escrita en la esquina de un sucio billete.

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Diálogo de Besugos

Una expresión muy utilizada para refererirse a conversaciones sin sentido, donde las palabras salen un poco por inercia, pero sin reflejar absolutamente nada. He tenido cientos de estas conversaciones. Muchas las he iniciado yo, algunas las ha iniciado alguien más. No había conocido esa expresión hasta hace poco. Un besugo es un pez que vive en el Mar Cantábrico, así que podría justificar el no haber conocido aquella expresión. Me he imaginado a dos besugos frente a frente, tratando de mirarse y moviendo sus bocas, conversando animadamente: -¿Qué piensas? -Nada del otro mundo. -Bien. -¿Te parece? -Mmm, a ratos. -¿Sí? -Podría ser. -Mmm, entiendo. -Esas cosas pasan. -¿Cuáles? -Estar pensando en nada del otro mundo. Bueno, no es una imagen muy interesante... ver dos peces hablando de cosas sin mucho sentido. Hay un momento que me incomoda, me fastidia un montón, y es aquel en el que el silencio se convierte en el rey del lugar. Ahí es cuando salta el besugo que habita en mí, cuando me salen branquia…

Carta para cuando estemos viejos

Hace tiempo que mis manos tiemblan presurosas
como si del destino que nadie escapa tuviera miedo,
un destino del que nadie ha podido escapar.
Mi piel ahora parece un negativo del cielo
y hasta agónico se escucha mi respirar.

Mis ojos llenos de nubes se encuentran,
no me dejan ver muy bien lo que tanto amé.
Tiemblas como yo y espero que sea de amor,
de todo aquello que de jóven me enamoré
y de lo que aún está lleno mi corazón.

Mis cabellos y los tuyos son ya blancos
como si el tiempo se hubiera llevado sus vivos colores.
Aún recuerdo tu sonrisa dorada
y las peleas que terminaban en amores
terminaban en los brazos de mi amada.

Ya somos viejos y el tiempo que nos queda es corto
pero nos tenemos el uno al otro para siempre,
recordando todo lo que de jóvenes hicimos,
rememorando viejos recuerdos hasta la muerte,
hablando de la vida: la tuya, la mía, la que vivimos.


La Mujer que me Trasnocha

La mujer que me trasnocha es una diosa en mis tiempos paganos.
Es fuerza, es amor, es ritmo.
Ella tiene más vidas que un gato
y desafía todos los meses a la luna.
La mujer que me trasnocha es una guerrera de tiempos ancestrales
encarnada en un ser divino lleno de cualidades.
Reza un rosario con las estrellas
y limpia su alma con la luz de la luna llena.
La mujer que me trasnocha es un ángel,
es un sueño hecho vida,
resplandeciente como el sol.
Tiene rayos encerrados en sus ojos
y en su voz la más hermosa melodía.

Ahora, ella es quien me trasnocha.
Yo la trasnoché mucho antes,
cuando mi llanto la despertaba en la madrugada,
Cuando me dio su calor, su amor,
cuando me dio su tiempo y su alma.
Desde siempre, a la mujer que me trasnocha la llamo madre.